Si llegaste aquí es porque seguramente alguien te compartió el enlace. Tal vez conoces a quien lo hizo, tal vez no, y aún así te aventuraste. Bien.
El año pasado organizamos un evento autónomo, sin patrocinios más allá del tiempo, la energía y la necedad de quienes participaron y lo hicieron posible. Ocurrió en el Museo de la Ciudad de Querétaro, conocido en algunos círculos como el Templo de la Entropía y Nuestro Señor San iGNUcio, un lugar con miles de historias absorbidas por sus paredes de cantera.
Fue un año de prueba y error, de acción experimental y de algunos errores tácticos. Hablamos y hablamos, pero al final faltó más tiempo para convivir, mostrar proyectos, romper cosas, arreglarlas, conspirar y conocernos fuera del formato rígido de ponencia tras ponencia.
Este año queremos cambiar las maneras.
En vez de organizar solamente un congreso con muchas charlas, seleccionadas por un comité y acomodadas en horarios fijados con semanas meses de anticipación, queremos poner al frente a quienes arrancan horas de sus vidas para asistir, participar y sostener espacios y eventos como este.
Nuestro plan es organizar algo más cercano a una feria, una celebración y una exposición viva de las comunidades que conforman la cibercultura hispana: hackerspaces, colectivos de software libre, grupos de seguridad, artistas digitales, radios, fanzines, laboratorios, proyectos raros, infraestructuras comunitarias y demás herejías técnicas.
Estamos invitando a comunidades, colectivos, proyectos y grupos afines a formar parte del Cónclave como Congregaciones.
Una Congregación es una comunidad con presencia física dentro del evento: una mesa, zona o punto de encuentro donde puedan mostrar lo que hacen, traer materiales, conversar con asistentes, compartir herramientas, hacer demos, proponer actividades pequeñas o simplemente volverse encontrables para otras personas con intereses similares.
Es una forma de habitar el evento y, por ende, también de organizarlo.
Según disponibilidad y necesidades de cada Congregación, pondremos a disposición parte del histórico y nunca bien ponderado recinto del Museo de la Ciudad, incluyendo:
Quienes confirmen su asistencia por este medio y quieran ocupar una mesa podrán traer los gadgets, artefactos, computadoras, publicaciones, stickers, hardware, herramientas, fanzines, servidores, radios, consolas, cables, ideas peligrosas y demás artilugios que consideren útiles y razonables, tanto para su propio uso como para compartir con la comunidad.
Pueden aplicar comunidades, colectivos, proyectos independientes, grupos de estudio, hackspaces, medios, laboratorios, artistas, desarrolladores, activistas tecnológicos, infraestructuras comunitarias o iniciativas afines a la cultura hacker, el software libre, la seguridad informática, la experimentación técnica, la autonomía tecnológica, el arte digital, la investigación crítica y la vida rara en red.
No hace falta ser una organización formal.
Sí hace falta tener algo que aportar al Cónclave.
Esperamos comunidades vivas: personas dispuestas a estar presentes, conversar, mostrar lo que hacen, compartir conocimiento y ayudar a que el Cónclave no sea solamente un programa de charlas, sino un piso lleno de mesas, proyectos, discusiones, máquinas, cables y encuentros.
El espacio es limitado, así que revisaremos las solicitudes considerando afinidad con el evento, necesidades reales de infraestructura, disponibilidad del recinto y diversidad de comunidades representadas.
Si tu comunidad quiere congregarse, este es el momento.